Mejores amigos, estos dos chicos se fueron a vivir juntos. Pero desde hace algún tiempo, los compañeros de piso tienen sus más y sus menos. Uno de los dos se pasa el tiempo de fiesta, mientras que el otro lleva una vida tranquila. Ha intentado varias veces hacer entrar en razón a su compañero de juerga, pero nunca le ha escuchado. Va a probar un nuevo método: demostrarle que en lugar de ir de fiesta, ¡disfrutar de una buena polla es mejor para la moral! Es hora de hacer ejercicio, trabajar los movimientos de la boca y poner a prueba la flexibilidad del ano para un sodo mucho mejor. El fiestero ha encontrado su nueva pasión: ¡ahora todos los días querrá chupar la polla de su compañero y recoger su semen!