Eran los tiempos en que el guapo Leo Domenico salía con una tía. ¡Y todo lo que quería hacer era chuparle la polla a su pareja! El tipo lo percibió y se sintió confuso. Porque era bisexual y no era insensible al encanto masculino de Leo y a su guapo rostro. Todo cambió una tarde: se encontraron solos y Leo empezó a seducirle... El compañero no pudo resistirse y dejó que Leo bombease su polla de hombre con entusiasmo antes de follarle intensamente. A Leo le encantaba, gemía de placer. Nunca le habían follado así. Poco después rompió con él para aceptar que era gay y disfrutar de un montón de sexo caliente.