Un joven cachondo se encuentra con dos albañiles en una obra. Los dos necesitan correrse urgentemente. El tragapollas no podía llegar en mejor momento. Va a tener un montón de trabajo. Los dos tíos están bien dotados y muy cachondos. Sin perder tiempo se arrodilla y empieza a chupar, haciendo un trabajo tan bueno que las dos pollas están completamente erectas en pocos segundos. A partir de ahí, los albañiles toman el mando y lo follan duro. Le llenan los agujeros y pronto su cara estará cubierta de esperma.